Como siempre sucede con todos los períodos del arte, también la abstracción geométrica suscitó la reacción correspondiente: una nueva abstracción que volvió a valorar lo espontáneo y la intuición; a querer “decir algo” más próximo al sentimiento que al razonamiento matemático. La nueva tendencia fue llamada en Europa abstracción lírica y en Estados Unidos expresionismo abstracto, denominación que ha subsistido. En Europa, el expresionismo abstracto dio paso al informalismo, una subtendencia apoyada en el valor estético de la materia.
LA ACTION PAINTING
Hacia el año 1947 aparece una variante del expresionismo abstracto que un crítico llamó action painting y que, por tratarse de una acto artístico absolutamente improvisado, puede muy bien relacionarse con la música de jazz, obra artística que se compone mientras se toca, sin plan previo.
JACKSON POLLOCK (1912-1956) fue el artista más reconocido de la action painting. Inventor de la técnica del dripping, que podemos traducir como “técnica del chorreado”: utilizaba grandes telas extendidas en el suelo sobre las que dejaba caer chorros de pintura que manaban de botes agujereados. Con el dripping desaparece toda figuración. Sólo aparece el grafismo definido por el gesto, arabescos entretejidos, en los que manchas y líneas irregulares forman un todo sin ningún centro de interés. Las pinturas de Pollock, son “pinturas contínuas” que, si bien tienen un límite dado por la extensión del soporte, potencialmente podrían expandirse indefinidamente por los cuatro costados.
EL INFORMALISMO
Es una variante europea del expresionismo abstracto que descubre los valores plásticos y expresivos de la materia. Sin duda el artista que más ha profundizado en la poética del informalismo, ha sido el catalán Antoni Tápies. Partiendo de la premisa de que la materia pictórica carece de estructura formal (tiene extensión pero no forma), la manipula para establecer con ella una relación creativa mediante lo que podemos definir como pintura matérica, que da una gran carga “emocional” a las superficies que adquieren calidades con auténticos valores trágicos, amables o dramáticos. La materia se hace consciencia.


